Ene
14
2008

Segundo Aniversario y Mudanza.

El día 1 de Enero debí anunciar que Presunto Culpable cumplía 2 Años. Pero era difícil hacerlo desde el hospital y además sólo tenía -y tengo- ojos para Víctor. Pero así es. Ya son 2 años de Presunto Culpable. Y lo vamos a festejar con una mudanza.

Ya lo anuncié hace unos días, y hoy ya está en marcha: este blog se muda a www.presuntoculpable.es. De modo que, señoras y señores, actualicen sus feeds si lo desan y acompáñennos en esta nueva etapa de la aventura que iniciamos allá por 2006. Desde hoy, este blog tiene su casita propia y no hay un redireccionamiento extraño. Ahora es más Presunto y más Culpable de lo que lo fue nunca.

http://www.presuntoculpable.es/feed

Ene
4
2008

Víctor García

Víctor García

Todo esto comenzó a finales de Abril de 2007. Desde entonces, aquel pequeño embrión llamado blastocito se fue desarrollando imparablemente hasta dar forma a Víctor.

Hace apenas 5 días, el 29 de Diciembre de 2007, a las 11:55h, nacía en el Hospital La Fe de Valencia mi hijo.

Es el principio, y el fin. Es el fin de nueve meses muy duros, muy difíciles, y muy tensos en que he pasado por situaciones que a mucha gente tardan años en presentársele: la compra del piso, la mudanza, el embarazo, problemas de salud importantes en la madre y el bebé, un despido improcedente y vil, conseguir un nuevo empleo, el estrés que todo ello conlleva… En fin, que el año 2007 ha sido muy intenso. A veces pienso que demasiado.
Mi antes compañero de trabajo y ahora amigo (ese que me acostumbró a almorzar café con leche y cacahuetes), me decía que había tenido mucha sangre fría para afrontar los acontecimientos en los últimos tres meses.

Pero al final todo ha salido bien. Y ahora ese fin es a la vez principio. Es el comienzo de la vida de Víctor, un niño sano, sanote y fuerte fuertote que ha enamorado a todas las enfermeras de la planta. De momento llora sólo cuando necesita que le cambien los pañales (disciplina olímpica en la que, dicho sea de paso, ya soy todo un experimentado atleta), o necesita amamantarse, y aunque ya llevo algunos desvelos especialmente en las últimas dos noches, puedo decir que es un bebé muy bueno que no da nada de guerra, y que, no es porque sea su padre, pero es guapísimo. D

Al final Víctor nos hizo pasar la Nochevieja más rara que he vivido. Pero tampoco se me ocurre mejor motivo para pasar la noche de un 31 de diciembre en un hospital que abrazado a mi mujer y cogiendo las manitas de mi hijo recién nacido.

Ahora llega él. Comienza a escribir el Libro con su Historia: su Vida. Y yo tengo la misión más bonita pero más difícil a la que me haya enfrentado hasta hoy: guiarle de la misma forma y espero que con la misma suerte con que mi padre me crió a mí hasta hacer que mi pequeño retoño sea todo un hombre.

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